Una entrerriana denuncia que fue abusada por su padre hace 30 años


Un mujer de Paraná denuncia que fue abusada sexualmente por su padrastro cuando era una niña, hace unos 30 años. "En el mejor de los casos, estamos hablando de una prescripción", dijo el fiscal de la causa, Leandro Datto, quien archivó el caso por "falta de elementos".


La presunta víctima contó que no sólo ella fue abusada en reiteradas oportunidades y de formas ultrajantes por la nueva pareja de su madre entre los 7 y los 12 años, sino que también lo fueron su hermana y su hermanastro pequeño -hijo del presunto abusador-. "Quisiera que este monstruo no siga haciendo daño y arruinando vidas", expresó.

En ese momento, aquella adolescente se animó a hablar. "No aguantaba más, me hacía hacer cosas y me amenazaba con dañar a mi hermana o a mi mamá; me hacía mirar fotos de personas muertas que conseguía de hechos policiales, yo tenía mucho miedo. Un día junté coraje y le pude contar a mi mamá. Ella no me creyó y me dijo que no volviera a repetir semejante cosa", recordó.

La acusaban de rebelde y rara. La internaron en un colegio, mientras el presunto abusador la seguía molestando y amenazando de manera telefónica. "Yo lo único que quería era estudiar y ser una persona normal, pero no podía, no me dejaban", lamentó.

Cuando pudo, se fue; su familia le dio la espalda y su hermana "no se animó nunca a contar la verdad", dijo la mujer. Hoy logró rehacer su vida, vive junto a sus hijas pero desde que decidió denunciar los abusos después de tantos años, en febrero de 2015, no pudo estar más tranquila.

Según afirmó, la amenazan constantemente. "Él por su trabajo tiene contactos y muchas personas a cargo; a mí me hacen llamadas anónimas con identidad bloqueada, voy cambiando el chip tres veces ya pero siempre consiguen el número. Además, mi hija se dio cuenta de que hay un tipo que no conocemos que nos sigue. Vivo con miedo. Una vez pasó por al lado nuestro haciendo como si hablaba por teléfono y dijo: 'Cuidá a tus hijas porque les puede pasar lo mismo'.Y otra vez: 'Si seguís jodiendo te vas a hacer matar al pedo, cortala".

Hace poco, la víctima se trasladó a vivir a una ciudad cercana a Paraná. "Tenemos que estar acá porque cuando pedí ayuda y protección para mis hijas, el Copnaf -Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia- consiguió un colegio de internos en este lugar, y entonces yo como puedo trato de alquilar acá", contó.

Revictimización

La mujer realizó las denuncias respectivas y debió afrontar pericias psiquiátricasen el Departamento Médico Forense de los Tribunales de Paraná. "Vivía yendo a consultar cómo iba la causa, si habían avanzado con algo, pero siempre me decían que no sabían nada o que no había pruebas suficientes, que era algo viejo y que estos casos nunca tienen condena porque es muy difícil probarlos", recordó.

Y agregó: "Yo le preguntaba al fiscal si a mi padrastro lo habían citado, si lo notificaron o lo pueden obligar a declarar, o si le pueden hacer pericias psicológicas como a mí que me torturaban a cada rato citándome y haciéndome acordar cosas horribles... Y me contestaban que no sabían. Así siempre", dijo.

La voz de la Justicia

El fiscal de Violencia de Género y Abuso Sexual de Paraná, Leandro Datto, fue en quien recayó el caso de esta mujer. "Fue una denuncia medio así como muy abierta, de hace casi 30 años; por lo tanto estamos hablando, en el mejor de los casos, de una prescripción".

"Ella hizo dos o tres denuncias de varios hechos distintos, pero puntualmente en el caso del abuso yo archivé la causa por falta de elementos y en su momento se la notificó", aseguró Datto. Sucede que, según el funcionario judicial, la víctima "no dio muchas precisiones con respecto al hecho y además tampoco teníamos de dónde proveernos de información".

"Fue un caso en el que lamentablemente no pudimos avanzar por falta de elementos, más allá de esta cuestión de la prescripción", expresó. (Fuente: Ahora).

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