La llegada de las primeras familias de inmigrantes judíos
Por Osvaldo Quiroga (*)
En marzo de 1892,
la campiña entrerriana recibe a las primeras familias de inmigrantes judíos
para dar comienzo a la obra colonizadora del Barón de Hirsch. Y fue la Estación
Domínguez la receptiva de cientos de hombres y mujeres que anhelaba cumplir el
sueño de ser agricultores, de ser libres en una patria libre.
Aquí, miles de
hectáreas cubiertas por montes bravos de espinillos y ñandubays se convirtieron
en vastas zonas de producción, polos de atracción de mano de obra y centros
poblados organizados institucionalmente, que hoy recuerdan que aquí también se
hizo patria.
Miles de personas
que llegaron acuciadas por el dolor y la tragedia pudieron sembrar no sólo la
semilla del pan sino también la semilla de la sangre que germinó en libertad.
(*) Director del Museo de Villa Domínguez.