Caso Moya: este viernes habrá resolución pero será apelada por la querella o por la defensa
Este viernes a las 8:30 la Justicia de Concepción del Uruguay anunciará su decisión respecto al pedido de prescripción de los delitos que se le imputan al cura Marcelino Moya. Pero tanto los defensores como los querellantes anunciaron que van a recurrir la resolución si les fuese desfavorable, y la causa irá a la Cámara de Casación Penal.
Durante una audiencia desarrollada ayer en los Tribunales uruguayenses, el camarista Mariano Martínez escuchó los argumentos de las partes y pospuso una resolución hasta este viernes, cuando se sabrá si se declara la prescripción de la acción penal, tal como pide Moya, o si se atiende el argumento de la querella y del Ministerio Público Fiscal, que solicitaron la elevación de la causa a juicio oral.
La defensa estuvo representada por el abogado Rubén Darío Germanier, la querella por Juan Pablo Cosso y la fiscalía por Juan Manuel Pereyra.
Pasos
En junio de 2015, dos hombres se presentaron ante el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull, en Paraná, y contaron de qué modo Moya había abusado de ellos en los años 90, cuando participaban de los grupos juveniles de la parroquia Santa Rosa y del Instituto La Inmaculada, en Villaguay.
Por una cuestión de jurisdicción, el caso cayó en manos de la fiscal Nadia Benedetti, de la Unidad Fiscal Villaguay, quien no consiguió que el cura pronunciara palabra cuando lo citó a indagatoria en diciembre pasado.
Seis meses después, en mayo pasado, la funcionaria dio por clausurada la instrucción y elevó el pedido de remisión a juicio ante el Juzgado de Garantías y Transición de Villaguay. Semanas más tarde, el juez de Garantías de Villaguay, Carlos Zaburlín, tomó dos decisiones: por un lado, rechazó el pedido de prescripción formulado por los defensores de Moya; y por el otro elevó el expediente a juicio oral, tal como había pedido fiscal Benedetti y los querellantes Florencio Montiel y Juan Pablo Cosso.
Disconformes, los defensores del cura recurrieron la resolución. Así, la causa recaló en el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay, donde ayer el magistrado escuchó los argumentos de las partes y prometió anunciar este viernes si concede o no la prescripción.
Desde junio último, Moya es defendido por el estudio jurídico de Nicolás Paulete y Rubén Darío Germanier, de Colón, quienes sostienen que "no hay acción penal posible" y que "la causa debería clausurarse", teniendo en cuenta que el supuesto delito habría sido cometido hace ya más de 20 años.
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La denuncia
Marcelino Moya fue ordenado sacerdote el 3 de diciembre de 1992 por el exarzobispo de Paraná, Estanislao Esteban Karlic, y tuvo entre uno de sus primeros destinos la Parroquia Santa Rosa de Lima, de Villaguay, donde ejerció como vicario entre 1992 y 1997. Allí habrían ocurrido los abusos que ahora se le imputan.
El 30 de junio de 2015 el arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, dio a conocer un documento en el que anunció que Moya fue desafectado de su función de párroco en Seguí, donde estaba destinado.
