“Los buenos ejemplos a veces no tienen tanta prensa como los malos”

Fabián Minigutti, de la parroquia Inmaculada Concepción Ante la ordenación de dos nuevos sacerdotes villaguayenses, el párroco de la Inmaculada Concepción, Fabián Minigutti, se refirió a la vocación religiosa. Habló de falacias propias de los curas a la hora de transmitir los aspectos positivos de la consagración, pero también apuntó a la poca “prensa” que tienen los buenos sacerdotes, contra la abundante de quienes “obran mal”.

El presbítero expresó en primer término su contento por la ordenación de Rodrigo Badano, actualmente diácono de su parroquia.

“Me genera mucha alegría ver que hay muchachos jóvenes que quieren consagrarse al señor, y en el caso de Rodrigo en forma especial por haber podido ayudarlo de alguna manera en lo que fue su preparación final”, declaró Minigutti, quien cuenta ya casi 23 años como clérigo.

Luego de la ordenación, a concretarse el próximo sábado, el flamante sacerdote iniciará su nuevo rol en el mismo ámbito que frecuenta hoy: “Lo necesitamos, porque esta parroquia es muy grande: además de las 10 capillas o centros que tenemos en la ciudad, abarcamos dos distritos muy grandes como Raíces y Mojones sur, también con 10 capillas, y con un solo cura es difícil”, dijo con conocimiento de causa: hace un año que se las arregla casi en soledad.

Rodrigo tendrá en su debut una “prueba de fuego”: quedará a cargo durante casi un mes, ya que Minigutti partirá antes de fin de mes en un ‘tour’ de peregrinación por Lourdes y Santiago de Compostela, entre otros destinos, y luego llegará hasta Milán (Italia) para asistir al obispo Antonio Borsani –benefactor de la escuela parroquial “Jesús Buen Pastor”- quien no se encuentra bien de salud.

“Junto con Rodrigo se va a ordenar Darío, de la parroquia Santa Rosa; el año pasado tuvimos la consagración del padre Gustavo Olmo, de la Inmaculada, y para el año que viene hay posibilidades de ordenación de Dante De la Casa, otro muchacho de esta parroquia”, señaló el párroco antes de referirse a la aspiración de contar con más consagrados.

“Necesitamos cada vez mas sacerdotes porque la actividad es muy grande, desde todo punto de vista: espiritual, social, educación, contención. En el tema de las adicciones, por ejemplo, donde no se trata solamente de atender a quienes tienen problemas, sino de ver cómo hacemos para prevenir, porque ahí es donde tenemos que apostar: mostrar que hay otros caminos, otros modos de felicidad, la vida del deporte, de la espiritualidad, del estudio”.


Mostrar la alegría

Ante la consulta de EL PUEBLO respecto a la escasa vocación sacerdotal, Minigutti opinó: “Por un lado, se le escapa al compromiso de entregar la vida, porque siendo cura ya deja de ser propia, para ser de Jesús y de la gente”.

“Por otro lado, tal vez los sacerdotes no mostramos la alegría de la consagración. Es lindo ser sacerdote, pero tal vez no terminamos de mostrar que vale la pena, puede ser que a veces nos falte transmitir el gozo de ser sacerdote, de estar con la gente”, reconoció.

El clérigo no le escapó a la problemática actual que vive la iglesia católica, admitiendo que puede tener su influencia a la hora de que un joven defina su camino espiritual: “Si la sociedad pone a la vida sacerdotal como un valor positivo, el chico lo incorpora así. En cambio, si se lo toma como negativo, nadie va a querer entregar su vida para algo malo”.

Sin embargo, dio también argumentos para el debate: “Si se presenta una persona que obró mal, o que se tiene dudas de cómo obró, tiene prensa. ¿Pero cuántos otros hay que están haciendo el bien, de los que no se dice nada? Los buenos ejemplos a veces no tienen tanta prensa como los malos”.

“Como en todos los oficios y profesiones, aparecen casos. Nos enteramos de un esposo que cometió un femicidio, ¿pero cuántos esposos quieren y respetan a su señora, se preocupan por llevar el pan a sus hijos?”.


El santuario del campito

El padre Fabián destacó el progreso que lleva la construcción del templo en el santuario de la Virgen de San Nicolás, ubicado en calle Taquela.

“Desde el punto de vista edilicio, se hizo un avance muy grande, aunque en este momento por las lluvias la obra esté parada. Se levantaron prácticamente todas las paredes a la altura de la viga superior. Por el estilo especial que tiene, hay paredes que suben un poco más, y resta completar el frente y algunas paredes del fondo”.

Luego señaló que “cuando la gente lo ve, se entusiasma, colabora, y ladrillito por ladrillito, vamos avanzando”. Y recordó que los fondos provienen “de la gente”.

“Hay personas que han recibido una gracia muy grande de salud, o que ha pedido por un hijo, y como expresión de agradecimiento dona alguna suma importante. Hubo alguien que aportó cerca de 15.000 ladrillos, hay una empresa que nos regaló mucho cemento para llenar las bases, todo fue apareciendo. Por ahí paramos, nos quedamos en 0, después seguimos, y gracias a Dios se va haciendo de a poco”.


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