No era apta para el consumo el agua de tres tanques públicos de Villaguay
Las muestras extraídas el 29 de marzo no pasaron el análisis bacteriológico.
La municipalidad de Villaguay
tuvo que hacer frente este mes a una situación que debe haber alarmado a más de
un funcionario: el agua de tres de los principales tanques públicos de la ciudad no era apta para
el consumo humano. Ayer, finalmente, se comunicó de manera oficial que el
agua de la red ya puede ser ingerida sin inconvenientes.
En el caso del
"Tanque OSM", el análisis indicó que el "recuento de aerobios
totales a 36ºC" llegaba a 10.000 "Unidades Formadoras de Colonias
(UFC) por mililitro (ml), muy por encima de los 100 UFC/ml del límite máximo
para el agua potable.
En Esquiú 447, el
recuento de "heterótrofos en placa" dio "4000 "UFC/ml",
muy superior a los 100 UFC/ml que se establece el Código Alimentario Argentino
(CAA) como máximo para el consumo humano.
Finalmente, el examen
bacteriológico del "Pozo 23 Barrio San Judas" presentaba un exceso de
coliformes, por lo que tampoco era apta para el consumo.
Este diario
también tuvo acceso al análisis del agua del barrio Las Rosas, que no
presentaba inconvenientes. Y lo mismo sucedió, al parecer, con los tanques de
otros sectores de la ciudad: exhibían valores completamente normales.
Aunque no hubo
información oficial al respecto, la municipalidad habría trabajado con
intensidad en la solución del problema durante las últimas semanas, y ayer
finalmente indicó que "tal lo establece el Código Alimentario Argentino
(CAA) se realizaron nuevos análisis en los pozos de la red de agua
potable de nuestra ciudad, dando como resultado apta para el consumo
humano".
Mientras tanto, obviamente, buena parte de la ciudad estuvo bebiendo de esa agua.
Mientras tanto, obviamente, buena parte de la ciudad estuvo bebiendo de esa agua.
Qué dice el Código Alimentario
El artículo 982 del
CAA define al "Agua potable de suministro público" como la que
"es apta para la alimentación y uso doméstico", es decir, "no
debe contener sustancias o cuerpos extraños de origen biológico, orgánico,
inorgánico o radiactivo en tenores tales que la hagan peligrosa para la
salud"; y "debe presentar sabor agradable y ser prácticamente
incolora, inodora, límpida y transparente".
Para que eso sea
posible, el Código establece que el agua debe cumplir una extensa serie de
requisitos físicos, químicos y microbiológicos.
Se debe tener en
cuenta, por ejemplo, la turbiedad, el color y el olor; y la presencia de
sustancias inorgánicas (amoníaco, arsénico, cianuro, cinc, cloruro, cromo,
fluoruro, mercurio, plomo y sulfatos, entre muchas otras).
También se deben
considerar las características microbiológicas (existencia de bacterias
coliformes, Escherichia coli, Pseudomonas, etc.) y los contaminantes orgánicos
(detergentes, benceno, tetracloruro de carbono y cloruro de vinilo, entre
muchos otros).
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El examen de agua del tanque Esquiú 447. "No apta", concluye el análisis bacteriológico.